lunes, 3 de marzo de 2014

El tan macho y ella tan feliz--Shakira y Piqué

Compartimos estos dos artículos los cuáles nos parecen muy pertinentes, actuales y de álgida discusión, puesto los personajes, en el caso de Shakira se presentan por los medios de comunicación como un ideal femenino y artístico de nuestro país Colombia, los dos son la representación de la "familia feliz", situación que conlleva a que hoy sean modelos a seguir por nuestr@s jóvenes. Esto es un ejemplo de lo que denominados la subjetivización del conservadurismo y la doble moral.
 De antemano ofrecemos disculpas por dejar un poco nuestro blog, ya llegamos con todas las pilas puestas! Mil gracias a tod@s por su apoyo, afecto y comprensión.

EL TAN MACHO Y ELLA TAN FELIZ

Por:  02 de marzo de 2014
SHAKIRA-PIQUE
Lo ha dicho Shakira de Gerard Piqué, “es tradicional y celoso. Le gusta tenerlo todo bajo control”. “Gerard no me deja hacer videos con hombres, es una persona muy conservadora”… Todo un retrato del macho controlador y la mujer feliz en su sumisión, muy propia de una cultura que dice que los “hombres de verdad” deben ser así, y que las “mujeres de bandera” deben ser controladas ante la amenaza de otros hombres de verdad merodeando por las aceras, pues en definitiva, puede pensar Piqué y tantos otros como él, es lo que le ocurrió a la anterior pareja de Shakira, el argentino Antonio de la Rúa, tras la aparición del jugador del Barcelona CF y de la Selección Española.
En el artículo de Noelia Ramírez (“Shakira y el síndrome de la famosa sumisa”http://smoda.elpais.com/articulos/shakira-y-el-sindrome-de-la-famosa-sumisa/4535) recoge otros casos de famosas con una actitud similar de entrega y sometimiento a los dictados de sus hombres, como el de Miranda Kerr y de Candace Cameron. Todo ello no es casualidad, sino el resultado de una cultura androcéntrica que define las identidades de los hombres sobre la idea de protección y posesión de las mujeres, y la de las mujeres sobre las referencias de cuidado y sumisión a los hombres, por lo que la reproducción de estos valores es entendida como la manifestación máxima del amor que debe caracterizar la relación.
Las declaraciones de Shakira coinciden con un enorgullecimiento de los valores vintage y de lo conservador como escondite. Las posiciones tradicionales de la sociedad (partidos, religiones, instituciones…) han mandado el mensaje de que los problemas que tenemos en nuestra sociedad a todos los niveles (individual, familiar, social…) son consecuencia de la deriva sin rumbo de una izquierda hedonista y caprichosa que tiene un interés  especial en acabar con las referencias tradicionales. De este modo,las propuestas para alcanzar la igualdad y erradicar la desigualdad se ven como un ataque, no como una alternativa, de ahí la beligerancia con la que se responde ante ellas.
El problema, además de la injusticia que supone una relación en la que una de las personas actúa como referencia para imponer sus ideas y decisiones sobre la otra, es que aunque se asuma este juego de roles impuesto por la cultura, no siempre se está de acuerdo ni se perciben del mismo modo determinadas situaciones que se presentan en el día a día. ¿Qué ocurre cuando el protector-dominador entiende que su sumisa mujer no corrige lo suficiente aquello que él considera inaceptable?, ¿qué sucede cuando la sometida mujer decide que la nueva exigencia es inasumible?...
No es difícil de imaginar, la misma cultura de la desigualdad cuenta con mecanismos para obligar e imponer en esas circunstancias en que la duda genera conflictos, y uno de los instrumentos más accesibles, eficaces e inmediatos es  la violencia… Es lo que dicen muchas mujeres maltratadas: “mi marido me pega lo normal, pero hoy se ha pasado”, es decir, no cuestionan el uso de la violencia, sólo la intensidad utilizada. Por ello prácticamente el 80% de las mujeres que sufren violencia de género no denuncian, incluso cuando la situación es tan grave que terminan siendo asesinadas.
Y si todo ello ocurre en mujeres famosas, independientes, con recursos de todo tipo para afrontar una situación de esas características, imagínense lo que están pasando cientos de miles de mujeres sin esas posibilidades, que del  mismo modo entienden que entre las obligaciones de sus parejas está el controlarlas y el imponerle límites de toda clase. Y piensen cuáles son las circunstancias de las mujeres más jóvenes cuando aún no han agotado las oportunidades que dan al amor romántico y a su príncipe azul-policía.
Bien, pues a pesar de todas estas circunstancias y de una normalidad cómplice con la violencia de género, todavía hay muchos jueces que en los casos de violencia de género no entienden lo de la “desigualdad estructural”, de manera que si la mujer tiene más ingresos que el hombre concluyen que no hay desigualdad. Y del mismo modo, dan más credibilidad a las palabras de las mujeres cuando retiran la denuncia (sin tener en cuenta todas las presiones que hayan podido recibir y sus propias dudas), que cuando la ponen (sin considerar todas las dificultades y miedos a la hora de hacerlo).
Y aún sorprende más cómo todavía hay tantos hombres que defiendan esa identidad con olor a “Varón Dandy”, y se sientan más hombres por desconfiar y dudar de las mujeres con quienes comparten una relación. Todo ello lo que en verdad demuestra es que a quienes protegen es a ellos mismos y la imagen que supondría que “su mujer los dejara”, máxime si es por otro hombre, y que el único amor que sienten es el “amor propio”.
¿Ustedes creen que este planteamiento tradicional es querer a las mujeres?, ¿y creen que defender esa masculinidad significa querer a los hombres…? Yo, sinceramente, creo que no.
ARTICULO EN: http://blogs.elpais.com/autopsia/2014/03/%C3%A9l-tan-macho-y-ella-tan-feliz.html 

Shakira y el síndrome de la famosa sumisa

La cantante presume de que Piqué es "territorial y celoso" y de que no le deja grabar videos con hombres. No es la única que aboga por doblegarse ante sus parejas.

dentro Shakira
"Piqué no me deja hacer videos con hombres", otra de las declaraciones recientes de la cantante.
Foto: RCA Records
Hubo un tiempo en el que Shakira confesaba en sus canciones no saber de fútbol, haber sido infiel y no bañarse los domingos. Eran sus días de morena, cuando la etiquetaban como la Alanis Morissette latinoamericana y mentaba a Marx o Sartre en sus letras. Luego llegó el tinte rubio, el asalto al mercado anglosajón y el Waka Waka. La colombiana pasó de estrella hispana a conquistar las listas de éxitos mundiales a golpe de cadera y explotando la sexualidad de su mestizaje. Una transformación musical y de imagen que ha derivado en erigirse en 'la mujer de Piqué' y vanagloriarse de ello cada vez que tiene un micrófono cerca. Ahora que vuelve a la palestra mediática por su nuevo trabajo –Shakira, a la venta el 25 de marzo–, la colombiana no se corta en remarcar su papel de mujer sumisa y obediente cada vez que le preguntan por su relación.
"Piqué es territorial y celoso. Le gusta tenerlo todo bajo control contó a una emisora de radio estadounidense a mediados de mes. El miércoles declaró al Informativo Noticias Caracol: "Gerard no me deja hacer vídeos con hombres, es una persona muy conservadora. Te impresionaría porque es muy joven y ya sabemos cómo son las nuevas generaciones, pero la verdad es que sí, es muy conservador".
Dentro beso Shakira Pique
La pareja, en la gala del Balón de Oro de 2011.
Foto: Cordon Press
Shakira hacía referencia a su último videoclip, Can't remember to forget you, donde fuma puros y comparte cama junto a Rihanna. Otro ejemplo de contenido pseudoerótico en el pop en la línea de la provocación que vende Cyrus y que tanto han criticado Lily Allen o Katy Perry. Para Shakira, quien decide hasta dónde se puede llegar en su trabajo es su chico.
¿Cómo llega una mujer independiente, que conoce el éxito desde la adolescencia, a realizar este tipo de declaraciones? Si echamos un vistazo a la hemeroteca, a la cantante le ha costado definir su papel como mujer, sin dejar nunca claro si es conservadora o liberal. Corría 2006 cuando afirmó no sentirse partícipe en la lucha por la igualdad, sumándose a esa interminable lista de famosas que confunde la acepción del feminismo. "No me siento feminista, no quiero lucir ese cartel. Siento mucho mi lado femenino, pero creo que de algún modo me he acercado más al lado masculino de la vida, especialmente en mis relaciones". Tres años después, cambió ligeramente de opinión. En una entrevistaRolling Stone dijo que publicaba el álbum She Wolf/Loba para responder "a esa dificultad que tienen las mujeres de satisfacerse a si mismas en un mundo en el que los hombres están al cargo. Vivimos en una sociedad que reprime los sueños del subconsciente de las mujeres... Ya sabes, las mujeres tienen que hacer enormes esfuerzos en la vida, mucho mayores que los hombres".
El "síndrome Shakira" ejemplifica a la perfección cómo, en pleno 2014, todavía hay mujeres de éxito incuestionable que apuestan por la sumisión e infravalorarse en sus relaciones personales. Son mujeres capaces de vender millones de discos y acumular premios, mujeres que abanderan ONGs y que viajan a países en desarrollo en adalid de la igualdad social pero que después, a nivel personal, ensalzan la necesidad de control de sus parejas. Que le marquen los límites de qué hacer y no hacer. Hasta presumen de ello. Porque Shakira no es la única.
Miranda Kerr Orlando Bloom
Miranda Kerr y Orlando Bloom, en la fiesta post Oscar de 'Vanity Fair' en 2013.
Foto: Cordon Press
Antes de romper su relación a finales de año, Miranda Kerr pasó por España y entonó un"hay que dejar que el hombre sea el hombre" al ser preguntada por Orlando Bloom. Como si los roles de género de pareja estuvieran sujetos a unas reglas, la australiana que escaló en 2013 al segundo puesto de la mejor modelo pagada del mundo (se agenció 5 millones de euros en 2013) ha llegado a decir que "quizá soy demasiado tradicional, pero los hombres sienten que es importante que les pidas ayuda, en lugar de que piensen de que puedes hacer las cosas por ti misma". El empoderamiento femenino, para Kerr, pasa por hacerse la ingenua.
Durante toda su campaña para liderar el partido republicano, a la ultraconservadora y evangélica Michelle Bachman le pasó factura aquella frase que entonó en 2006 cuando dijo "Mujeres, tenéis que ser sumisas de vuestros maridos". El año pasado, el título Cásate y sé sumisa llegó a convertirse en best seller gracias a frases como "debemos dar un paso atrás en la vida personal", "¿tengo que darle la razón aunque no la tenga? Yo diría que sí" y que "en caso de duda, sin embargo, obedece. Sométete con confianza".
El libro editado por el arzobispado de Granada no es el primero en defender cómo doblegarte ante tu pareja. Candace Cameron, hermana de Kirk Cameron y a la que recordarán por ser la hermana mayor de Padres Forzosos, acaba de publicar Balancing It All: My Story of Juggling Priorities and Purpose (un título juega con el Have it all que tanto se repite en EE UU) y en el que defiende la sumisión tras 17 años de matrimonio con un jugador de la NHL y sus tres hijos. "Escogí un rol sumiso en nuestra relación porque quería hacer todo lo posible para que mi matrimonio y mi familia funcionase", explica en sus páginas.
Candace Cameron lleva años siguiendo "las enseñanzas de la Biblia", al igual que su hermano (el homófobo) Kirk Cameron. Lo suyo, por tanto, no sorprende. Pero de mujeres supuestamente liberadas como Shakira o Kerr, sí. Ambas se han molestado en denunciar las injusticias sociales (Shakira lidera la Fundación Pies Descalzos y Kerr apoya activamente a la Cruz roja y a Children International) y convertirse así en roles de conducta a través de su fama. En un país en el que desde la televisión pública se dice "o se denuncia un maltrato, o se calla una para toda la vida", vender el rol de sumisa y abnegada no es solo una excentricidad más de la fama. Hay consecuencias.
candace ok
Candace Cameron y su libro en favor de la sumisión y seguir la Biblia

 EN: http://smoda.elpais.com/articulos/shakira-y-el-sindrome-de-la-famosa-sumisa/453

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